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-¿Hola cariño que tal ha ido
el día?
-Bien como siempre, me
ha visitado Irina y hemos ido a tomar un helado, y a ti?
-También bien, con mucho
calor, por cierto, quiero comentarte una cosa; ya sabes que soy alérgico
al pelo de perro y gato…
-si lo sé.
- Pues llevo tiempo pensando
en tener un animal de compañía similar al perro y al gato…quiero tener
un cerdito.
–Como un cerdo en casa? Pero
donde? Con la peste que hacen!
- Si un cerdo, son más
pequeños que los cerdos normales y pueden vivir incluso dentro de casa,
no huelen porque no tienen glándulas de la sudor y…
-Bueno, bueno ya hablaremos
más adelante…
Así empezó mi aventura con los
cerditos. Mi novio un apasionado de los animales y alérgico a la mayoría
de ellos decidió tener un cerdito. Yo sabía que familias tenían cerditos
en casa, pero la cosa cambia cuando se trata de tu familia.
Nosotros aún no vivimos
juntos, cada uno vive con sus padres, pero los cerditos viven entre 20
años y 25 años, así que me tocaría vivir con el cerdito. La verdad, no
me hacía mucha gracia, pero bueno, confié que mi suegra le dijera que
no. Pero dijo que si. Así que, durante unos dos meses estuvo buscando
criadores de cerditos y yo con los dedos cruzados para que no encontrara
ninguna camada. Pero encontró uno, el cual le dijo que dentro de un mes
ya podría tener su cerdito. Llegado este punto me resigné y pensé que
quizá la idea no era tan mala.
Así que durante ese mes,
estuvimos hablando de cómo se llamaría, le acompañe que le comprara la
correa, el collar, la cama, el bebedero, el comedero…vamos todo.
Y un día de septiembre nos
plantamos en plaza España esperando a la cerdita. Estuvimos esperando
casi dos horas y cuando llego el criador y vi a la cerdita…me di cuenta
que no era un animal tan feo como me parecía, incluso sentir su oing-oing
era gracioso. Al verla aumento mi interés por los cerditos, pero la
verdad que aun no estaba muy convencida.
Ahora ya pasado más de un año que la cerdita vive con mi novio, y poco a poco, me he dado cuenta
que son animales muy inteligentes, muy cariñosos y a la vez bastante
independientes. En el caso de la cerdita, estoy enamorada de ella, me
encanta verla hacer los trucos que mi novio le ha enseñado.
Con esto quiero decir que no
cometáis el mismo error que yo de juzgar a un animal antes de conocer
sus características. Todos los animales tienen su encanto y uno tiene
que descubrir que animal congenia más con nosotros mismos. La cerdita,
nos da muchos momentos de felicidad y nos a permitido conocer a grandes
personas.

Por: Sandra Montero Manjón (Drita)
Cerdita: Taca |